La irrupción de la crisis financiera ha hecho que bancos y cajas de ahorros aumenten aún más su interés por los supervivientes que aún practican el ahorro cotidiano y todavía están en disposición de colocar sus ahorros en depósitos a plazo. Dentro de esta tendencia ya consolidada que persigue la solvencia y el incremento del pasivo de las entidades, ahora cada vez estamos viendo que la oferta en los depósitos se va inclinando más hacia los productos con vencimientos que contemplan plazos mucho más prolongados, incluso con vencimientos de 18 a 60 meses.Está claro que el objetivo a medio plazo de bancos y cajas de ahorros no es otro que el de fidelizar a los clientes existentes, ganar la batalla por captar los nuevos y arrancar también otros a la competencia, en unos tiempos en los que el usuario ahorrador de estos servicios mantiene una actitud más voluble y dispuesta a probar distintas opciones. Además, parece obvio que ahora hay más competencia por este mercado.
